Procesadores de texto - Procesos educativos


Procesos educativos

Cuándo utilizar Procesadores de Texto en procesos educativos

Según Sara Dexter, los estándares nacionales de Lenguaje han estipulado que los estudiantes a lo largo del currículo, deben ser capaces de hacer redacciones en las que utilicen una diversidad de formatos tales como ensayos persuasivos, cuentos, o informes de investigación. Como lo enuncia el Consejo Nacional de Profesores de Inglés (NCTE, 1996), los estudiantes deben ser capaces de: Emplear una amplia gama de estrategias a medida que progresan en el proceso de redacción, y utilizar diferentes elementos del proceso de escritura para comunicarse, con diferentes audiencias, con diversidad de propósitos (estándar 5).

Siguiendo con la doctora Dexter, la relación entre el formato del trabajo de redacción que realizan los estudiantes y el pensamiento se puede demostrar al examinar dos tareas que utilizan el procesador de texto: los afiches y los boletines de noticias. Ambas tareas emplean características de los procesadores de texto que van más allá de producir simplemente texto. Funciones tales como incorporación de gráficas, diagramación y modificación de estilos en el texto. Para usar estas funciones, los estudiantes deben examinar cuidadosamente el contenido y la forma de expresarlo, ya que de este modo, se ven estimulados a ampliar y refinar su pensamiento.

En el caso de la creación un boletín de noticias, los estudiantes deben que darle una nueva forma a sus conocimientos para poder comunicarlos de manera efectiva. El procesador de texto permite que los autores ensayen sus ideas y puedan ver rápidamente los resultados. Esto no solamente facilita al autor el proceso de revisión sino que permite también que otros realicen sugerencias específicas para mejorar. También enfatiza y facilita la práctica en la inevitable tarea de edición requerida para los escritos finales.

Los procesadores de texto se pueden utilizar para realizar trabajos escritos en todas las áreas académicas, por lo tanto es absolutamente transversal a todos los procesos educativos. Son especialmente útiles cuando los estudiantes deben:

  • Dar formato a párrafos y documentos.
  • Configurar correctamente las páginas de un documento (márgenes, papel, diseño).
  • Elaborar documentos que incluyan encabezados y pie de página.
  • Elaborar documentos que incluyan notas al pie de página o al final (comentario aclaratorio).
  • Elaborar documentos que contengan dibujos, imágenes y gráficos.
  • Pulir sus textos (revisión ortográfica, sinónimos, etc)
  • Preparar e imprimir documentos.
  • Elaborar documentos que contengan objetos.
  • Elaborar documentos que incluyan texto en columnas.
  • Elaborar documentos con tablas y cuadros de texto.
  • Elaborar documentos con tabla de contenido, secciones y referencias.
  • Elaborar documentos que contengan sonidos y videoclips (clips de video).
  • Elaborar documentos que contengan formularios.
  • Elaborar documentos en forma colaborativa (comentarios, control de cambios, aplicaciones colaborativas en línea).
  • Combinar correspondencia.