Disfrutando la brisa tropical del conocimiento con Lilo. Un paraíso educativo donde los estudiantes consolidan competencias a través de proyectos creativos y complejos.
9 - 11 años
4° y 5°
30 actividades
Lilo está aquí para disfrutar juntos la aventura del aprendizaje bajo el sol caribeño
En la Fase Caribe, los estudiantes de 9 a 11 años consolidan competencias clave en Matemáticas y Español, con un enfoque que integra el razonamiento lógico, la producción textual creativa y los valores transversales del proyecto.
El enfoque CPA del Método Singapur se aplica a problemas más complejos: operaciones combinadas, fracciones, ángulos, mapas con escala y formas de pago. Los estudiantes aprenden a resolver situaciones cotidianas con autonomía y precisión.
Se fortalecen las habilidades de argumentación, comprensión lectora crítica y producción de diversos textos (narrativos, informativos, líricos, dramatúrgicos). Los estudiantes exploran la tradición oral, escriben cartas, noticias y poemas, siempre con una mirada ética y reflexiva.
Las actividades integran los cinco valores del proyecto: Esperanza, Vida, Fraternidad, Cooperación y Alegría. El aprendizaje se convierte en un acto colectivo donde el trabajo en equipo, el respeto por las ideas ajenas y la celebración de logros son fundamentales.
30 guías diseñadas para niños de 9 a 11 años. Cada aventura tropical consolida competencias con proyectos creativos y nuestro capitán Lilo.
Una guía práctica para educadores y familias, pensada para preadolescentes de 9 a 11 años en contexto hospitalario, desescolarización o de nivelación academica.
Invita al estudiante a compartir sus opiniones y experiencias. En esta etapa, valoran ser escuchados como pensadores críticos y creativos.
Lee con entusiasmo y plantea preguntas que inviten a la reflexión crítica: “¿Estás de acuerdo con la decisión del personaje?”, “¿Qué harías tú?”. Esto activa la empatía y el pensamiento argumentativo.
Permite que el estudiante elija materiales concretos (fracciones, geoplanos) y estrategias pictóricas (gráficos, tablas). Guíalo para que conecte estas representaciones con procedimientos abstractos (fórmulas, algoritmos).
Fomenta la creación de textos con intención clara: argumentar, informar, narrar o expresar emociones. Anima a usar recursos literarios y a reflexionar sobre el impacto ético y social de sus palabras.
No hay prisa, pero sí profundidad. Si el estudiante está listo para explorar conceptos más complejos, acompáñalo. Si necesita más tiempo en lo concreto, respétalo. El objetivo es la comprensión significativa.
Relaciona los aprendizajes con su entorno: “¿Cómo usarías las fracciones en la cocina?”, “¿Qué noticia escribirías sobre tu hospital?”. Esto hace el conocimiento relevante y duradero.
Invita al acompañante a participar como oyente crítico, coautor o entrevistado. La fraternidad y la cooperación enriquecen el proceso y fortalecen los lazos afectivos.
Termina con el “Momento de Concursar” (matemáticas) o con una actividad integradora (español: montar una obra de teatro, publicar un periódico). Celebra el esfuerzo, la creatividad y el trabajo en equipo.