Eduteka - Los conceptos fundamentales para el Alfabetismo en Medios ayer, hoy y mañana

Las bases del Alfabetismo en Medios se sentaron en la década de 1980 por Len Masterman cuya idea clave era que el concepto central unificador de la educación en medios es el de la representación: los medios son sistemas de signos simbólicos que se deben codificar y decodificar. Este artículo explora el desarrollo y la aplicación de los Conceptos Fundamentales del Alfabetismo en Medios, basado en el trabajo pionero de Masterman.

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Los conceptos fundamentales para el Alfabetismo en Medios ayer, hoy y mañana

Las bases del Alfabetismo en Medios se sentaron en la década de 1980 por Len Masterman cuya idea clave era que el concepto central unificador de la educación en medios es el de la representación: los medios son sistemas de signos simbólicos que se deben codificar y decodificar. Este artículo explora el desarrollo y la aplicación de los Conceptos Fundamentales del Alfabetismo en Medios, basado en el trabajo pionero de Masterman.

Autor: Tessa Jolls & Carolyn Wilson | Publicado: 2016-06-08

URL: http://eduteka.icesi.edu.co/articulos/alfabetismo-en-medios-2

Etiquetas: #alfabetismo medios  #ciencias sociales 


LOS CONCEPTOS FUNDAMENTALES PARA EL ALFABETISMO EN MEDIOS AYER, HOY Y MAÑANA

Tessa Jolls & Carolyn Wilson
Centro para Alfabetismo en Medios
Universidad de Toronto

RESUMEN
Los “nuevos medios” no cambian la esencia de lo que es el Alfabetismo en Medios, ni tampoco afecta su importancia en la sociedad actual. Len Masterman, profesor en el Reino Unido, publicó sus libros innovadores en la década de 1980 y sentó las bases del Alfabetismo en Medios que se debe enseñar a los estudiantes de primaria y secundaria de manera sistemática que sea consistente, reproducible, medible y escalable a nivel mundial - y, por tanto, atemporal. La idea clave de Masterman era que el concepto central unificador de la educación en medios es el de la representación: los medios son sistemas de signos simbólicos que se deben codificar y decodificar. Este artículo explora el desarrollo y la aplicación de los Conceptos Fundamentales del Alfabetismo en Medios, basado en el trabajo pionero de Masterman, en Canadá y en los EE.UU.

Palabras clave: conceptos fundamentales, alfabetismo en medios, construcción, deconstrucción, historia

El Alfabetismo en Medios ha sobrevivido a través de los años en gran parte como un movimiento de base que, de forma lenta pero segura, se ha desarrollado alrededor del mundo (Walkosz, Jolls y Sund, 2008). Si bien ha estado a menudo presente en los "márgenes" del plan de estudios, gracias al firme apoyo de organizaciones internacionales como UNESCO, el Alfabetismo en Medios continúa siendo reconocido y legitimado en todo el mundo. Sin embargo, debido a que rara vez se institucionaliza en los sistemas educativos y no se enseña sistemáticamente, a menudo hay poca comprensión de los fundamentos y conceptos básicos del Alfabetismo en Medios y de cómo evolucionaron estos conceptos.

Las palabras “Alfabetismo en Medios” no son nuevos, ni la noción de "nuevos medios" afecta a la esencia de lo que es el Alfabetismo en Medios, ya que todos los medios de comunicación, nuevos y tradicionales, se benefician de un enfoque crítico de análisis y producción. ¿Qué es atemporal y único acerca del Alfabetismo en Medios? Es una disciplina que proporciona un marco distinto para el examen y la producción de medios de manera crítica.

Los fundamentos de la disciplina se han desarrollado principalmente a través de la obra de Len Masterman en Inglaterra y Barry Duncan en Canadá, reconocidos por muchos educadores como los fundadores del Alfabetismo en Medios, tal y como lo conocemos hoy en día. Esta fundamentación incluye los principios básicos para el Alfabetismo en Medios presentados por Len Masterman en 1989 y la forma en que estos fueron adoptados por Barry Duncan y sus colegas canadienses en sus Conceptos Claves. Estos, introducidos por primera vez en 1989, siguen hoy siendo fundamentales para el Alfabetismo en Medios en Canadá. Complementando el trabajo de sus colegas canadienses, la versión americana de los conceptos se introdujo en 1993 y continúa sustentando la labor de los educadores en los EE.UU. El desarrollo del Alfabetismo en Medios en estos dos países refuerza la importancia de un paradigma fundamental y un marco conceptual para su enseñanza en la actualidad.

Dentro de los EE.UU, los orígenes del Alfabetismo en Medios, que apoyan a maestros, padres, niños y adultos para analizar críticamente y producir contenidos mediáticos, se remonta a los días en que la radio era la última tecnología de la comunicación. La "Asociación de Wisconsin para una mejor Bibliografía auditiva de la radio, útil para maestros" enumera y describe folletos con títulos como "La habilidad en la escucha" (publicado por el Consejo Nacional de Profesores de Inglés) y detalla 22 artículos sobre "escuchar bien" que se remontan a 1935 (Spence, 1950). El Dr. Leslie Spence, Ph.D., Presidente de la Educación para la Asociación de Wisconsin para una mejor radio y televisión, también se dirigió a la nueva tecnología de la televisión con su folleto de 1952 titulado "Vamos a aprender a mirar y escuchar", ofreciendo un lema en la parte frontal tapa que dice "Radio-TV: responsabilidad de todos" (Spence, 1952). En una edición de 1955 de la “Circular de las Mejores Transmisiones”, una publicación del Consejo Estadounidense para Mejores Transmisiones (un predecesor del Consejo Nacional de Telemedios de hoy), Louis Forsdale (1955) discutió siete actividades específicas dentro de la escuela y luego dijo: "A través de actividades como estas (y muchas más), podemos acelerar la maduración inevitable de los nuevos contenidos mediáticos y ayudar a nuestros estudiantes a desarrollar el Alfabetismo en Medios necesario. ¿Hay algún trabajo educativo que tenga una prioridad más alta? "

Estas nociones no se limitaron a los Estados Unidos. A nivel internacional, los adultos preocupados, dentro y fuera del aula, se comprometieron cada vez más en ayudar a los jóvenes a negociar su relación de toda la vida con los medios (Walkosz, Jolls y Sund, 2008). Jean Pierre Golay, por ejemplo, experimentó la propaganda nazi en Suiza de la década de 1930, y como maestro suizo en la década de 1950, tomó la determinación de ayudar a sus estudiantes a aprender "a mirar a su alrededor, escuchar, preguntar, discutir, tomarse tiempo para pensar... Más y más, pasamos de ‘hablar sobre medios’ a ‘experimentar con la producción’ con grabadoras, impresoras, herramientas variadas. Compramos un estudio de televisión, luego otro, con una consola de mezcla, algunos efectos especiales, una caja azul, tres cámaras, sonido y equipos de iluminación apropiados" (Golay, 2011).

En Canadá, el trabajo pionero del experto en comunicación Marshall McLuhan desde 1940 hasta 1960 creó la base sobre la cual se construyen muchas de nuestras ideas actuales sobre el Alfabetismo en Medios. McLuhan era consciente del profundo impacto de las TIC en nuestras vidas, nuestras sociedades y nuestro futuro. Su famosa idea de que "el medio es el mensaje" nos enseñó a reconocer que la forma a través de la cual se transmite un mensaje es tan importante como el contenido del mensaje (McLuhan, 1967:63). La teoría de McLuhan se basaba en la idea de que cada medio tiene su propia "gramática" tecnológica o sesgo que da forma y crea al mensaje de una manera única. Diferentes medios de comunicación pueden informar sobre el mismo evento, pero cada medio creará diferentes impresiones y transmitirá diferentes mensajes. Mientras McLuhan estaba desarrollando sus teorías mucho antes del uso de Internet y las redes sociales, también acuñó la frase "la aldea global" para sugerir las formas en que el cambio tecnológico conectaría al público y a los usuarios tanto de los medios de comunicación como de la tecnología. De hecho, él creía que la tecnología llegaría a actuar como extensiones de nosotros mismos, dando forma a, e influyendo, nuestras actitudes, creencias y comportamientos (McLuhan, 1967).

Otros pioneros activos antes de la década de 1960, Harold Innis, Bee Sullivan, el padre John Culkin, y Herb Ostrach, y más tarde, Neil Postman, exploraron el nuevo mundo de los medios en su tiempo, y comenzaron a describir el impacto de los medios en la sociedad (Duncan, 2010). Pero no fue sino hasta que Len Masterman, profesor en el Reino Unido, publicó sus libros innovadores, “Enseñando acerca de la televisión” (1980) y “Enseñando los medios” (1985), que se sentaron las bases para un Alfabetismo en Medios que les sea enseñado a estudiantes de primaria y secundaria, de una forma sistemática, que sea consistente,  reproducible, medible y escalable a nivel mundial - y por lo tanto, atemporal.

Masterman trajo una nueva idea clave a los mundos de los medios, la cultura y la educación:

El problema era el siguiente: si usted está estudiando la televisión, entonces, en las semanas siguientes, podría estar viendo noticias, documentales, deportes, publicidad, telenovelas, etc. ¿Cómo es posible el estudio de tan amplia gama de temas, de una forma enfocada y disciplinada?... supongo que el gran paso adelante fue reconocer una obviedad: que lo que en realidad estábamos estudiando era la televisión y no sus contenidos temáticos. Es decir, que no estábamos en realidad estudiando el deporte o la música o las noticias o el documental. Estábamos estudiando las representaciones de estas cosas. Estábamos estudiando las formas en que estos sujetos estaban siendo tanto representados y simbolizados, como empaquetado por el medio... (Masterman, 2010).

Esta idea clave llevó a una declaración concisa de Masterman sobre lo que distingue al Alfabetismo en Medios de otras disciplinas: "El concepto central unificador del Alfabetismo en Medios es el de la representación. Los medios de comunicación median. No reflejan, sino que re-presentan el mundo. Es decir, los medios son sistemas de signos simbólicos que deben ser decodificados. Sin este principio, ningún Alfabetismo en Medios es posible. A partir de él, todo lo demás fluye" (Masterman, 1989).

Mirando en retrospectiva su trabajo, en una entrevista de 2010 para las “Voces del Proyecto de Alfabetismo en Medios”, Masterman se refirió al cambio de perspectiva que él había introducido en la enseñanza y el aprendizaje, y la naturaleza duradera de este cambio: "... se puede enseñar acerca de los medios de forma más efectiva, no a través de un enfoque centrado en los contenidos, sino a través de la aplicación de un marco conceptual que puede ayudar a los alumnos a dar sentido a cualquier texto de los medios. Y esto aplica tanto a las nuevas tecnologías digitales de hoy, como lo hacía a los viejos medios... La prueba ácida de si un curso de medios ha tenido éxito, reside en la capacidad de los estudiantes para responder críticamente a los textos de los medios que encontrarán en el futuro. El Alfabetismo en Medios no es nada, si no es una educación para la vida” (Masterman, 2010).

A medida que Masterman identificaba nuevos principios para el Alfabetismo en Medios, continuaba su búsqueda para describir, a través de un proceso de indagación, cómo operan los medios:

"... Si estamos viendo la televisión como un sistema de representación, acto seguido surgen inevitablemente las preguntas en cuanto a quién está creando estas representaciones. ¿Quién está haciendo la representación? ¿Quién nos dice que esta es la forma en que el mundo es? ¿Que su modo de ver es simplemente natural? Surgen otras preguntas. ¿Cuál es la naturaleza del mundo que se está representando? ¿Cuáles son sus valores y supuestos dominantes? ¿Cuáles son las técnicas que se utilizan para crear la "autenticidad" de la televisión? ¿Cómo se leen las representaciones de televisión y cómo están siendo comprendidas por sus audiencias? ¿Cómo estamos, como audiencia, posicionados por el texto? ¿Qué interpretaciones divergentes existen dentro de la clase?”  (Masterman, 2010).

Fue con base en esas preguntas que Masterman articuló, de manera sistemática, la forma cómo los medios operan como "sistemas de signos" simbólicos. En su segundo libro, “Enseñando Medios”, Masterman aplica el marco sistemático que él desarrolló a todos los medios (Masterman, 1985), explorando ideas tales como la naturaleza construida de los medios, técnicas de los medios utilizadas para atraer atención, propósito, autoría, sesgo, valores, estilos de vida, puntos de vista, omisiones, poder. A través de examinar estas ideas, es posible ver cómo los medios, por sí mismos, se nos presentan de una manera ubicua; También son usados por nosotros y pueden ser acerca de nosotros. Pero si son usados por nosotros, es una cuestión de valores, de opinión y de juicio personal (Golay 2011).

Masterman reconoció que el Alfabetismo en Medios se entiende tanto con el consumo como con la producción de textos mediáticos, independientemente de la tecnología: "Desarrollar una comprensión conceptual de los medios de comunicación implicará tanto la recepción crítica de los medios, como la producción activa a través de los mismos. En todas las edades, se desarrollará a través de la elección del material con contenido apropiado y de interés para el grupo de estudiantes en cuestión. No hace falta decir que estos conceptos deben hacerse explícitos, de la forma adecuada, a los estudiantes, y no simplemente existir dentro de las cabezas de los maestros" (Masterman, 1985).

Para poder aplicar los conceptos del Alfabetismo en Medios, los estudiantes deben tener el vocabulario pertinente y la práctica crítica en curso. Masterman identificó principios para la enseñanza y el aprendizaje en el aula que aplican hoy en día. Sus 18 Principios Básicos para el Alfabetismo en Medios, escritos en 1989, se leen como un manifiesto a favor de la educación del siglo XXI (Masterman, 1989). Aspectos destacados de estos principios son:

  • El contenido, en el Alfabetismo en Medios, es un medio para un fin. El fin es el desarrollo de herramientas analíticas transferibles en lugar de contenido alternativo.
  • Lo ideal es que la evaluación en el Alfabetismo en Medios sea sinónimo de auto-evaluación, tanto formativa como sumativa.
  • En efecto, el Alfabetismo en Medios intenta cambiar la relación entre el profesor y el alumno, brindando a ambos objetos para la reflexión y el diálogo.
  • El Alfabetismo en Medios es esencialmente activo y participativo, fomentando el desarrollo de pedagogías más abiertas y democráticas. Motiva al estudiante a asumir más responsabilidad y control sobre su propio aprendizaje, a participar en la planificación conjunta del programa de estudios, y a tener perspectivas a más largo plazo de su propio aprendizaje.
  • El Alfabetismo en Medios involucra el aprendizaje colaborativo. Es enfocado a grupos. Presupone que el aprendizaje individual se ve reforzado no a través de la competencia, sino a través del acceso a las percepciones y recursos de todo el grupo.
  • El Alfabetismo en Medios es un proceso holístico. Idealmente, significa forjar relaciones con los padres, profesionales de los medios y profesores-colegas.
  • El Alfabetismo en Medios está comprometido con el principio de cambio continuo. Se debe desarrollar en conjunto con una realidad que cambia continuamente.
  • El Alfabetismo en Medios subyacente es una epistemología distintiva. El conocimiento existente no sólo es transmitido por los maestros o "descubierto" por los estudiantes. No es un fin, sino un principio. Es objeto de investigaciones y diálogos fundamentales, de los cuales se crea nuevo conocimiento de forma activa por parte de los estudiantes y profesores.

El enfoque de Masterman hacia la educación es compatible con los tipos de ambientes de aprendizaje actualmente requeridos por muchos de los estudiantes, padres, profesores y empleadores. También es coherente con la investigación del cerebro que ha puesto de manifiesto, a diferencia del modelo lineal de Jean Piaget para el desarrollo infantil, que sostiene que la inteligencia se desarrolla en una serie de etapas que están relacionados con la edad y son progresivas, porque una etapa debe cumplirse antes de que la próxima pueda ocurrir (Cherry 2010), que los niños tienen cerebros "sociales" que adquieren conocimiento de forma incremental, a través de experiencias culturales y contexto social (Barbey, Colom y Grafman, 2012:265). Algunos modelos para trabajar nuevos medios, como el que se describe en el libro de Henry Jenkins "Enfrentando los Retos de la Cultura Participativa” (Jenkins, 2006), invitan a los jóvenes a desarrollar habilidades tales como la simulación, la apropiación y la navegación transmedia. Estas habilidades a menudo requieren tanto de la participación social como de su uso individual. El enfoque de Masterman, sin embargo, no sólo exige esfuerzo colaborativo y participación social, sino que también proporciona un marco conceptual y una pedagogía que los profesores pueden utilizar fácilmente en sus aulas.

Tabla 1: Ocho conceptos clave de AML [1] para el Alfabetismo en Medios

1

Todos los medios se construyen.

2

Los medios construyen la realidad.

3

Las audiencias negocian significados en los medios.

4

Los medios tienen implicaciones comerciales.

5

Los medios contienen mensajes ideológicos y de valor.

6

Los medios tienen implicaciones sociales y políticas.

7

La forma y el contenido están muy relacionados en los medios.

8

Cada medio tiene una forma estética única.

Cuando el libro inicial de Masterman, “Enseñando acerca de la televisión”, fue publicado, se convirtió en una sensación internacional que agotó dos veces su tiraje en los primeros seis meses de su publicación, y del cual se terminaron vendiendo 100.000 copias en todo el mundo, principalmente en Gran Bretaña, Australia, Canadá y Europa. En América del Norte, los conceptos de Masterman primero echaron raíces en Canadá, donde el venerado maestro, y pionero del Alfabetismo en Medios, Barry Duncan, así como otros líderes, incluyendo a John Pungente, Cam Macpherson, Rick Shepherd, Dede Sinclair, Bill Smart, y Neil Andersen comenzaron a experimentar con las ideas tanto de McLuhan como de Masterman. En 1987, Duncan y la Asociación para el Alfabetismo en Medios (AML [2]) en Ontario, articularon estas ideas, basadas principalmente en la obra de Masterman, como Ocho Conceptos Clave para el Alfabetismo en Medios. Estos conceptos, Tabla 1, siguen proporcionando una base teórica para todo el Alfabetismo en Medios en Canadá y dando a los profesores un lenguaje común y un marco para la discusión (Wilson y Duncan, 2008:129). Duncan dijo:

... Mirar no solamente el contenido sino también la forma de los medios fue la contribución única de Marshall McLuhan... y yo tuve la suerte de ser su estudiante de doctorado en la Universidad de Toronto, junto con otros cinco o seis, justo cuando él le estaba dando forma a sus ideas... Pero la noción de representación, que es el concepto central del Alfabetismo en Medios, ese concepto fue impulsado por décadas, desde los sesentas hasta la actualidad. Es clave que lo bien que hablamos de representación determina en gran medida la naturaleza de que tan BUENO es nuestro Alfabetismo en Medios. Por lo tanto, la representación y los principios fundamentales, que en Canadá llamamos Conceptos Clave, al tener estas nociones clave, que a menudo se convierten en preguntas, nos han mantenido bien encaminados... (Duncan 2011).

Desde el momento en que Duncan fundó la Asociación para el Alfabetismo en Medios (AML) en 1978, los educadores y activistas del Alfabetismo en Medios trabajaron para asegurar que este se convirtiera en un componente obligatorio en el plan de estudios de Ontario de grado 6 a grado 12. Duncan y miembros de la AML desarrollaron la guía Conjunto de Herramientas para el Alfabetismo en Medios (1989), que exploraba formas de implementar los Conceptos Clave en todo el plan de estudios en los niveles de primaria y secundaria. Miembros ejecutivos de la AML viajaron a través de la provincia de Ontario para ayudar a los profesores a implementar la guía y, tras el éxito de la labor de la AML en Ontario, los educadores Canadienses llegaron a acoger el Conjunto de Herramientas y trabajaron para incluir el Alfabetismo en Medios en sus documentos curriculares (Duncan, 2010). La popularidad del Conjunto de Herramientas se extendió a los Estados Unidos y alrededor del mundo: el emblemático Conjunto de Herramientas para el Alfabetismo en Medios ha sido traducido al francés, italiano, japonés y español.

La publicación del Conjunto de Herramientas para el Alfabetismo en Medios marcó un momento crucial en el desarrollo del Alfabetismo en Medios en Canadá:

...esto llevó al... componente obligatorio (alfabetismo en medios), en Inglés. (El Alfabetismo en Medios) siempre ha estado ligado a la materia (de Inglés), de costa a costa en Canadá, ahora obligatoria del grado 1 al 12. Todo se generó con referencia a los Conceptos Clave. Hasta cierto punto, había planeaciones de clase, pero no teníamos un conjunto detallado. La gente los adaptaba [los conceptos clave] a lo que llamamos "momentos de aprendizaje". Los momentos de aprendizaje son temas como la Guerra de Vietnam, y más recientemente, 9/11 [3], el Tsunami [en Asia], [el huracán] Katrina. Todas esas cosas están mediadas por los medios y es necesario que tengan la estructura del alfabetismo en medios, y un entendimiento de las implicaciones ideológicas de los medios, con el fin de aclarar lo que está pasando... (Duncan 2010)

En 1986, Ontario fue la primera jurisdicción de habla inglesa en el mundo en exigir el Alfabetismo en Medios en su plan de estudios (Wilson y Duncan, 2008:131). En un esfuerzo por apoyar a los maestros que trataban de implementar las nuevas expectativas del alfabetismo en medios en el plan de estudios, después de que el Conjunto de Herramientas para el Alfabetismo en Medios fuera desarrollado, siguieron dos conferencias internacionales de alfabetismo en medios, en 1990 y 1992. Organizadas y dirigidas por la AML, El Nuevo Alfabetismo (1990) y Construyendo Cultura (1992), recordadas como las "conferencias de Guelph", ya que se llevaron a cabo en la Universidad de Guelph, en Ontario, cada una convocó a más de 500 participantes de todo el mundo. Era claro que el alfabetismo en medios tenía un gran atractivo y que un movimiento internacional estaba echando raíces en Canadá.

A lo largo de los años 90 y durante las dos décadas subsiguientes, la AML continuó apoyando el trabajo de los profesores en el país y alrededor del mundo. Para ayudar a los maestros a desarrollar enfoques pedagógicos para la implementación del plan de estudios del alfabetismo en medios y los Conceptos Clave, se ofrecieron institutos de verano en Canadá, en las ciudades de Toronto y Londres, Ontario, y Vancouver, B.C. [4] Cursos que otorgaban cualificaciones adicionales para los maestros se ofrecieron a través de la Universidad de Toronto y la Universidad de York. También en la década de 1990, la AML dio origen al concepto y al propósito de la Red de Conciencia Mediática (Media Awareness Network) nacional, hoy conocida como Media Smarts (Wilson y Duncan, 2008:128). Las mejores prácticas y los recursos se compartieron generosamente con los colegas cercanos y lejanos, a través de boletines, publicaciones y conferencias de video.

El reconocimiento internacional a la labor de la AML tuvo lugar en 1998, cuando Barry Duncan y Carolyn Wilson (entonces pasado y actual presidentes de AML, respectivamente) aceptaron un premio del Consejo Mundial de Alfabetismo en Medios, reconociendo a la AML como "la organización de alfabetismo en medios más influyente en Norte América".

No interesada en dormirse en sus laureles, la AML fue uno de los principales organizadores y co-anfitrión de la Cumbre de 2000, la mayor conferencia de alfabetismo en medios en el mundo, con 1500 delegados de 54 países. La AML continuó desarrollando otros recursos y programas de estudio para el Ministerio de Educación de Ontario, manteniendo siempre los Conceptos Clave en el núcleo. Estos documentos incluyeron “Piense en Alfabetismo” para los grados 7° a 10° (2005), y el documento para la cadena de medios en “Lengua” en primaria para los grados 1°-8° (2005), y en el documento para secundaria de “Inglés” para los grados 9°-12° (2006). Estos documentos enfatizan la importancia de proporcionar a los estudiantes la oportunidad de participar en el análisis y la producción de medios, a través de expectativas acerca del plan de estudios que se centran en propósito y audiencia, convenciones y técnicas mediáticas, formas de comunicación y representación. En los últimos años, miembros ejecutivos de la AML han desarrollado recursos sobre temas tales como la narrativa digital, seguridad en Internet, ciudadanía digital y violencia en los medios.

En 2005, los logros de Carolyn Wilson, entonces presidenta de la AML, fueron reconocidos a nivel nacional, cuando recibió del Primer Ministro el Premio a la Excelencia en la Enseñanza. El Jurado del Primer Ministro reconoció a Carolyn como una incansable pionera y defensora del alfabetismo en medios y la educación global a nivel local, nacional y mundial.

En 2006, se produjo otro hito significativo cuando la AML trabajaba con la Red de Conciencia Mediática y la Federación de Docentes de Canadá para desarrollar la primera Semana Nacional Canadiense de Alfabetismo en Medios (Wilson y Duncan, 2008:132). “La Semana” se sigue celebrando cada año para reconocer el trabajo de los profesores y estudiantes en la educación digital y el alfabetismo en medios, y promover la integración del alfabetismo en medios en el plan de estudios.

Ahora en su noveno año, la Semana de Alfabetismo en Medios se ha convertido en un evento internacional, con participantes de países como Brasil, Burkina Faso, Nepal, Singapur, el Reino Unido y los Estados Unidos.

Con el interés de la AML en apoyar a profesores, estudiantes y usuarios de medios en todo Canadá y más allá, era natural que acogieran las posibilidades que ofrece la educación a distancia. Trabajando con el Proyecto de Comunicación Jesuita y Medios Cara a Cara [5], miembros de la Junta Directiva de AML desarrollaron el primer curso en línea en Alfabetismo en Medios para profesores y para el público en general. El curso, "Entendiendo el Alfabetismo en Medios: Dentro de la Caverna de Platón", se ha ofrecido a través de la Universidad de Athabasca desde 2009. Sustentándose en los Conceptos Clave, el curso incluye una introducción al alfabetismo en medios, ejemplos de planes de estudio en alfabetismo en medios de todo Canadá, y módulos basados en una serie de temas claves, como Ideología y Representación, Lenguaje Mediático, y (las más) Nuevas Tecnologías.

La investigación y el desarrollo de recursos continúan con el trabajo de la organización nacional Media Smarts (antes Red de Conciencia Mediática). Desde el año 2000, Media Smarts ha llevado a cabo el estudio más completo de su clase, explorando el papel de Internet en la vida de los jóvenes canadienses en la actualidad. El estudio más reciente de 2014, "Jóvenes canadienses en un Mundo Conectado Fase III: La vida en línea" se centra actitudes y comportamientos de los jóvenes con respecto a Internet, examinando específicamente "lo que los jóvenes están haciendo en línea, los sitios que visitan, sus actitudes hacia la seguridad en línea, las reglas del hogar sobre el uso de Internet y la desconexión de las tecnologías digitales" (Johnson, 2014). En su página web, Media Smarts ofrece una gran cantidad de recursos para el alfabetismo en medios, sobre temas que van desde la representación de género en los medios, a ciberacoso, al mercadeo y el consumismo, para los padres, profesores y estudiantes, tanto en inglés como en francés.

Todos estos logros, proyectos y eventos, se podría argumentar, se derivan de los trabajos pioneros de Barry Duncan, el fundador de la Asociación para el Alfabetismo en Medios en Ontario, el desarrollo de los Conceptos Clave y el Conjunto de Herramientas para el Alfabetismo en Medios, y aquellas importantes conferencias en Guelph. Fueron estas conferencias las que proporcionaron la primera reunión internacional para profesores afines, activistas y productores de medios, donde se pudieron reunir para debatir, crear una estrategia y visualizar el objetivo de hacer avanzar el movimiento del alfabetismo en medios.

Inspirados por el trabajo de los canadienses en alfabetismo en medios, los estadounidenses asistieron a la Conferencia AML en Guelph, en 1990, y adelantaron su propia sesión especial sobre "¿Cómo conseguimos seguir avanzando?" Pioneros estadounidenses como Marilyn Cohen, David Considine, Renee Hobbs, Douglas Kellner, Robert Kubey, Kathryn (Kate) Moody, Jim Potter, Renee Cherow-O'Leary, Marieli Rowe, Elizabeth Thoman y Kathleen Tyner, entre otros tempranos defensores del alfabetismo en medios, estaban todos activos durante ese tiempo, y habrían de dedicar los años siguientes de su carreras a la difusión del alfabetismo en medios (Centro para el Alfabetismo en Medios, 2011).

Sin embargo, el desarrollo de los Conceptos que Masterman y Duncan originalmente articulados continuó. J. Francis Davis (1989) escribió un artículo que primero citó cinco ideas para enseñar a los niños acerca de los medios, basado en los Conceptos Clave de la Asociación para el Alfabetismo en Medios. En 1993, Elizabeth Thoman, quien fundó el Centro para el Alfabetismo en Medios en 1989 y publicó “Medios y Valores”, amplió estas ideas en un artículo ampliamente distribuido por la Asociación para la Supervisión y el Desarrollo de los Planes de Estudios (ASCD [6]). Thoman declaró que "En el corazón del Alfabetismo en Medios está el principio de la indagación" y ella articuló Cinco Conceptos (Thoman, 1993):

  1. Todos los mensajes mediáticos son 'construidos'.
  2. Los mensajes mediáticos se construyen utilizando un lenguaje creativo que tiene sus propias reglas.
  3. Diferentes personas experimentan el mismo mensaje mediático de distintas maneras.
  4. Los medios son principalmente empresas con ánimo de lucro.
  5. Los medios tienen incorporados valores y puntos de vista.

Basándose en Masterman y Duncan, Thoman también hizo hincapié en la idea de formular preguntas relacionadas con los conceptos, para abrirse camino hacia preguntas más profundas. Thoman pasó a describir un proceso de análisis minucioso, a través del cual un texto mediático puede ser analizado en un ambiente de grupo. Ella también describió un Modelo de Aprendizaje de Acción, basado en el trabajo del educador brasileño Paulo Freire (Freire Instituto, 2014), que se resume como un proceso de  'empoderamiento'  de cuatro pasos incluyendo, Conciencia, Análisis, Reflexión y Acción. A través de estos cuatro pasos, individuos o grupos pueden "formular ideas constructivas de acción, acciones que conducen a cambios personales en sus propias escogencias mediáticas y hábitos de consumo, al tiempo que trabajan para el cambio a nivel local, nacional o mundial" (Thoman 1993).

El Centro para Alfabetismo en Medios (CML [7]) publicó su plan de estudios, “Más allá de la Culpa: Desafiando la Violencia en los Medios” en 1995, y usó los Cinco Conceptos y el Modelo de Aprendizaje de Acción (más tarde llamado el Espiral de Empoderamiento) como la columna vertebral para Más allá de la Culpa. Como Thoman escribió en un correo electrónico a Ryan R. Goble el 16 de septiembre de 2010:

Porque miles de copias fueron vendidas, valió la pena distribuir los conceptos ampliamente a través de las lecciones y folletos. Luego, alrededor de 2000, Tessa Jolls (que se unió al CML como directora ejecutivo en 1998), entró a la oficina un día y dijo: "Es muy difícil para los niños lidiar con conceptos, lo que necesitan es una serie de preguntas". Revolucionó todo nuestro pensamiento hasta la fecha. Así que nos pusimos a crear preguntas con base en los conceptos... y continuamos dándole forma a las palabras hasta que publicamos la primera edición de Alfabetismo para el Siglo XXI en 2002. Eso fue parte de un esfuerzo editorial más grande conocido como CML MediaLit Kit™.

En el MediaLit Kit™, CML reunió elementos tales como una definición básica del Alfabetismo en Medios, la Espiral de Empoderamiento de Conciencia, Análisis, Reflexión y Acción, y conjuntos de preguntas para los niños pequeños, así como para los practicantes experimentados del alfabetismo en medios. Por primera vez, CML muestra los Conceptos visualmente, conectando los Cinco Conceptos Fundamentales a Cinco Preguntas Clave para la Deconstrucción (Thoman, Jolls and Share, 2002).

Pero como la tecnología avanzaba rápidamente, permitiendo la producción instantánea de vídeo, uso compartido de medios sociales y una cantidad de otras posibilidades, se hizo evidente que los Conceptos debían estar vinculados estrechamente con la construcción/producción, para que los estudiantes aprendieran a no sólo a "presionar botones", sino a analizar críticamente su trabajo, a medida que lo producían. "Lo que ha cambiado hoy en día... con los bajos costos de producción mediática, el fácil acceso y la capacidad de distribución, es que el alfabetismo en medios ha llegado a estar mucho más centrado en la producción... por lo tanto, el educador mediático debe traer estrategias, conceptos y marcos para el contexto de la enseñanza, pero con una mente abierta hacia la práctica de producción de medios que puedan ser mejor conocido por jóvenes aprendices" (Hoechsmann, 2011).

La versión más reciente de CML de los Conceptos Fundamentales y Preguntas Claves, llamada Preguntas/TIPS (Q/TIPS), cuenta con la adición de cinco Preguntas Clave para la Construcción, y fue publicado como un componente del marco de alfabetismo en medios de CML en la segunda edición de Alfabetismo para el Siglo XXI (Jolls, 2007). CML desarrolló la presentación visual (Jolls y Sund, 2007) de los Conceptos y Preguntas.

La Figura 1 muestra los Conceptos en la mitad de la tabla, en relación con la Deconstrucción y la Construcción (Jolls y Sund, 2007). Esta gráfica proporciona un marco rápido y claro para el análisis de cualquier texto mediático, con referencia a cualquier tema, en cualquier medio. Con práctica en el tiempo, los estudiantes pueden aplicar el marco a sus roles como consumidores y productores mediáticos, y establecer hábitos mentales que pueden durar toda la vida.

En una reciente evaluación del marco de CML de deconstrucción y su plan de estudios de “Más Allá de la Culpa” actualizado, relacionado con los medios y la violencia, un estudio longitudinal confirmó que el enfoque de CML hacia el alfabetismo en medios tiene un impacto positivo en el conocimiento, las actitudes y el comportamiento de los estudiantes (Fingar y Jolls, 2013; Webb y Martin, 2012:430).

Aunque el Alfabetismo en Medios es un componente del marco de la Alianza para las Habilidades del Siglo XXI, para la educación los EE.UU., todavía no está formalmente reconocido en los Estándares Básicos Comunes para Lengua y Literatura, ni es generalmente incluida en programas de formación docente. Esto no sólo aplica para los EE.UU. Desafortunadamente, programas formales de formación docente que incluyan alfabetismo en medios también son escasos en Canadá (Andersen, 2011). Estas falencias apuntan a una fundación en Alfabetismo en Medios de la cual adolece la educación preescolar, primaria y secundaria y en las universidades de los EE.UU. Debido a que los Conceptos de alfabetismo en medios proporcionan el marco para comprender de qué manera funcionan los medios como sistema de representación, la falta de entrenamiento de los docentes no sólo le quita a los estudiantes la oportunidad de entender la aldea global a la cual tan acertadamente dio nombre McLuhan, sino que también contribuye a una comprensión difusa del alfabetismo en medios que no permite programas consistentes, reproducibles, medibles y escalables, que son tan acordes con las tecnologías digitales.

En su lugar, el sistema educativo se ha quedado atascado en la era donde la información es valorada porque se le considera escasa, donde los ciudadanos deben sacar físicamente la información de "templos" del aprendizaje, y donde la pedagogía se centra en angostos silos de contenido que a menudo no son capaces de proveer la habilidades de resolución de problemas para el mundo de hoy. En la actualidad, la información es abundante y las consistentes habilidades de indagación del Alfabetismo en Medios se adaptan muy bien para hacer frente a la variedad infinita de conocimiento de contenidos disponibles. Sin embargo, estas habilidades de proceso son escasas, dada la falta de formación en alfabetismo en medios tanto para profesores como para estudiantes (Jolls, 2012). Sigue existiendo el peligro de que los fundamentos del alfabetismo en medios se pierdan a medida que se pasan por alto en favor de que los estudiantes aprendan sólo producción de medios, a menudo en formas que sólo sirven para "celebrar" las prácticas de medios de los jóvenes, sin fomentar un muy necesario análisis crítico.

Figura 1: Preguntas/Tips de CML

LOS CINCO CONCEPTOS FUNDAMENTALES Y PREGUNTAS CLAVES DE CML
PARA CONSUMIDORES Y PRODUCTORES
Marco de Deconstrucción/Construcción de Medios

PREGUNTAS CLAVES DE CML (Q/TIPS)

#
Palabras Claves
Deconstrucción:
5 Preguntas Claves de CML
(Consumidor)
5 Conceptos Fundamentales
de CML
 
Construcción:
5 Preguntas Claves de CML
(Productor)
1
Autoría
¿Quién creó este mensaje?
Todos los mensajes mediáticos son construidos.
¿De qué estoy siendo autor?
2
Formato
¿Qué técnicas creativas están siendo usadas para atraer mi atención?
Los mensajes mediáticos son construidos.
¿Mi mensaje refleja comprensión en formato, creatividad y tecnología?
3
Audiencia
¿Cómo podrían diferentes personas entender este mensaje de formas distintas?
Diferentes personas experimentan el mismo mensaje mediático de formas distintas.
¿Es mi mensaje cautivador y contundente para mi audiencia objetiva?
4
Contenido
¿Qué valores, estilos de vida y puntos de vista están representados en u omitidos de este mensaje?
Los medios tienen valores y puntos de vista incorporados.
¿He enmarcado clara y consistentemente valores, estilos de vida y puntos de vista en mi contenido?
5
Propósito
¿Por qué se está enviando este mensaje?
La mayoría de los mensajes mediáticos están organizados para obtener una ganancia y/o poder.
¿He comunicado mi  propósito  efectivamente?

 

Hay esperanza: Finlandia, reconocido desde hace tiempo por su excelencia educativa, ha adoptado una nueva estrategia nacional de Alfabetismo en Medios (Ministerio de Educación y Cultura de Finlandia, 2013). La Unión Europea insta a todos los países miembros a que informen anualmente sobre programas y actividades de alfabetismo en medios (Livingston y Wang, 2013:166). Australia sigue introduciendo de alfabetismo en medios en su sistema de educación (Quin, 2011). Organizaciones mundiales como la UNESCO y otras ofrecen programas de alfabetismo en medios alrededor del mundo. UNESCO describe el alfabetismo en medios e información como el foco de su trabajo actual: "El alfabetismo en medios e información reconoce el papel primordial de la información y los medios en nuestra vida cotidiana. Se encuentra en el núcleo de la libertad de expresión y de información, ya que permite a los ciudadanos a comprender las funciones de los medios y otros proveedores de información, para evaluar críticamente su contenido, y para tomar decisiones informadas como usuarios y productores de información y contenidos de los medios". La UNESCO ha emprendido varias iniciativas en alfabetismo en medios e información, con un enfoque particular en la prestación de apoyo a los docentes y los responsables políticos a través de una serie de recursos (Wilson y Grizzle, 2011). El Instituto Aspen ha publicado un nuevo informe regulatorio llamado "El Aprendiz en el Centro de un Mundo Interconectado", que promueve que el alfabetismo en medios y los alfabetismos sociales/emocionales sean el corazón de la educación (Instituto Aspen, 2014).

Podemos inspirarnos en estos nuevos desarrollos globales en Alfabetismo en Medios, y continuar construyendo sobre la fortaleza de los fundamentos que fueron puestos por Masterman y Duncan hace muchos años. Barry Duncan (2010), antes de su muerte en 2012, hizo un llamado que debe ser escuchado: "Quiero ver que la pedagogía crítica juegue un papel preponderante en unir las ideas clave, tanto de los medios tradicionales como de los nuevos medios, haciendo que el alfabetismo sea más significativo en el plan de estudios. La llamada convergencia [de tecnologías] y la cultura de la conectividad, todas las nuevas direcciones, han de conciliarse con la tradicional. Si hacemos un buen trabajo en eso, vamos a tener éxito".

REFERENCIAS

NOTAS DEL TRADUCTOR:
[1]  American Media Literacy (Asociación para el Alfabetismo en Medios)
[2]  American Media Literacy (por sus siglas en inglés)
[3]  11 de septiembre
[4]  British Columbia, provincia sobre la costa oeste de Canadá.
[5]  Jesuit Communication Project and Face to Face Media
[6]  Association for Supervision and Curriculum Development
[7]  Center for Media Literacy

CRÉDITOS:
Traducción del documento “The Core Concepts: Fundamental to Media Literacy Yesterday, Today and Tomorrow” escrito por Tessa Jolls & Carolyn Wilson y publicado en el número 6(2) del Journal of Media Literacy Education. Esta traducción al español cuenta con la autorización de la Dra. Tessa Jolls a la Universidad Icesi y fue realizada por el profesor Germán Darío Correa Ramírez, a petición de Eduteka. El artículo original y la presente traducción se licencia bajo la licencia Creative Commons “Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 3.0”.
Para su citación se recomienda:
Jolls, Tessa and Wilson, Carolyn (2014) "The Core Concepts: Fundamental to Media Literacy Yesterday, Today and Tomorrow," Journal of Media Literacy Education, 6(2), 68 -78. Available at: http://digitalcommons.uri.edu/jmle/vol6/iss2/6
La presente traducción no es obra del Journal of Media Literacy Education y no deberá considerarse traducción oficial de dicha publicación. Journal of Media Literacy Education no responderá por el contenido ni por posibles errores de la traducción.

Publicación de este documento en EDUTEKA: Junio 08 de 2016.
Última modificación de este documento: Junio 08 de 2016.

Autor de este documento: Tessa Jolls & Carolyn Wilson

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